Tal vez te sientas nervioso/a sobre algunas de las decisiones que enfrentas al tener relaciones sexuales, entre ellas evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual y el embarazo no deseado.

Lo creas o no, ¡tus padres también se sienten nerviosos sobre las decisiones que tú tomarás en cuanto al sexo!

Una conversación clara y honesta:

Cuando se trata de sexo, hablar con los padres no siempre es lo que uno se imagina. Pueden enojarse, estar a la defensiva o no tener la menor idea. Muchas veces quieren resolver todos los temas en una sola conversación o no quieren hablar de eso en absoluto.

¿Cómo puedo lograr que mis padres se abran?

Usa los medios de comunicación para iniciar una conversación. "Hay tanta sexualidad explícita en los medios, que ofrecen buenas oportunidades para hablar" Mira una película como Juno y úsala como base para preguntarles a tus padres qué opinan del sexo antes del matrimonio o qué piensan acerca de la adopción.

Haz preguntas generales.

¿Cómo era tener novio en la época de tus padres? ¿Cuál es la cualidad que más valoran en una pareja? Si bien los padres a veces evitan contestar preguntas íntimas sobre su historia sexual, están dispuestos a compartir experiencias más generales.

Menciona a tus compañeros/as.

Estás preocupada porque tu amiga empezó a tener relaciones sexuales y ella y su novio están faltando a clase. Quizás alguien que conoces se hizo un aborto. Pregúntale a tus padres: ¿Cómo puedo ayudar a mi amiga? ¿Qué opinan sobre tener muchas parejas diferentes? ¿Qué harían si quedo embarazada?

Déjales saber que quieres que te escuchen y no que te sermoneen.

Yo puedo sugerir decir, "Mamá, me encantaría contarte lo que siento, pero quiero hablar. No quiero sermones. Sólo quiero contarte sobre mí". O, "Papá, cuando tú me hablas como si me estuvieras juzgando, no me dan ganas de contarte sobre mi vida y las presiones que confronto".

Diles cómo esperas ser tratada en situaciones sexuales.

Mi ejemplo seria: "Mamá, espero que mi pareja me trate con respeto, y pienso que la opinión de ambos tiene la misma validez desde lo que comemos hasta si nos besamos o no."

¡Lo probé todo y no funcionó!

Lamentablemente, algunos padres no pueden superar su incomodidad con respecto al sexo. Lo que es peor, algunos amenazan o castigan a sus hijos por tocar el tema. Si piensas que hacer preguntas te pondría en peligro, no lo hagas.

Existen otros recursos para obtener información segura y confidencial, que incluyen Adultos de confianza. Maestros, parientes, eclesiásticos y amigos de la familia que estén dispuestos a hablar contigo.

Usa la educación sexual que hayas recibido:

Tus padres querrán saber que estás informado sobre los riesgos que implican las relaciones sexuales. Busca información y cuéntales lo que sabes sobre el embarazo, las enfermedades de transmisión sexual, y sobre cómo piensas protegerte. Esto puede ayudar a tus padres a sentirse mejor sobre tu decisión.

La sexualidad es una parte natural y normal de la vida. El sexo también lo es. Tener sexo es una decisión muy importante. Implica muchos sentimientos y responsabilidades. Recuerda que aún si sigues todos estos consejos, tus padres pueden no estar de acuerdo con tu decisión. Asegúrate de considerar esta posibilidad y sus resultados antes de tener la conversación con tus padres.

Pero la mayoría de los padres dicen que se alegran de tener la oportunidad de hablar con sus hijos sobre la sexualidad. La mayoría de nosotros no nos sentiremos desilusionados si decidimos empezar la conversación.